Lo que nos dejó el mundial…

Pues ya que terminó el mundial con la consecución de la copa en manos de España, me encuentro con una serie de sentimientos encontrados con este evento…esperé el fútbol y nunca llegó, tan solo algunos pincelazos alemanes. Debo aceptar que no puedo sentirme del todo feliz de que la furia roja haya ganado el torneo. A lo largo de este torneo fui muy crítico con la selección, de hecho desde la Eurocopa del 2008. Aún cuando de la madre patria ha surgido uno de mis grandes amores como el Real Madrid, es en ese mismo país donde se encuentra mi némesis…Barcelona, el lado oscuro de la fuerza, la misma ciudad que me ha quitado bastantes alegrías y ha sido la razón de múltiples decepciones durante estos últimos dos años. Y es aun más grande mi odio por el Barcelona ya que ocupa los mismos colores azulgranas de mi gran amor, el Atlante…pero esa es otra historia, ya que hoy todo es sobre España.

Es así que a pesar de que el evento fue todo un éxito para la FIFA, Sudáfrica y el continente africano, creo que este mundial fue opacado por errores arbitrales, las famosas vuvuzelas, animales profetas, el jabulani y hasta por mujeres que encontraron al mundial como pretexto perfecto para desnudarse u ofrecer favores sexuales siempre en pro de su selección. Este mundial fue atípico y carente de lógica por lo cual se rompieron varios paradigmas, por primera vez el anfitrión fue eliminado en la primer ronda, el equipo que a la postre resultaría campeón perdió su primer partido, la atajada del mundial fue hecha por un delantero, al único equipo que no perdió sus partidos no le fue suficiente para calificar a octavos y la ecuación “Si México>Francia y Francia=Uruguay entonces México>Uruguay” (solo por tomar un ejemplo) pareció no aplicar en una gran mayoría de los partidos. También he llegado a pensar que el mundial ya no lo veo con tanta pasión como antes en donde recién terminaba un partido, salía a jugar la cascarita y me sentía Baggio, Zidane, Ronaldo, Totti o algún otro líder de su selección. Ahora conforme han pasado los años en mí, además de que por primera vez lo he visto desde el comedor del trabajo, me he vuelto más crítico al respecto. Por lo que decidí dejarme llevar por el principio de Parsimonia donde estipula que lo más simple es lo mejor y así lo demostró la furia roja ganando todos sus partidos desde octavos hasta la final por el marcador de 1-0. Además la selección española tuvo como base a jugadores del Barcelona, equipo por el cual no siento respeto alguno y como no soy español, entonces aquí no aplica la regla de que a la selección la debes apoyar como conjunto sin importar el club de procedencia de sus jugadores. Y para ponerle la cereza al pastel, nos encontramos con David Villa, también conocido como “El ladrón del 7”, el cual se ha ganado todo mi desprecio pues  desde que Raúl ha quedado fuera de la selección se ha apropiado de su número, del único “7” de España, aunque bien dicen que Dios los hace y ellos se juntan, ahora este personaje se ha unido a las filas del barça incrementando más mi falta de empatía por este club.

Por lo que ya terminado el mundial, ahora me dispongo a disfrutar de los partidos de la interliga y hasta de la liga de ascenso en espera de que comience el torneo mexicano y la liga española para así poder quitarme este insípido sabor de boca que me ha dejado la justa mundialista. Dejando atrás el continente africano y volviendo a México, las cosas siguen iguales que hace 16 años…cuando desperté, la barrera de los octavos todavía estaba allí…

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